



Yao Noi es una isla entre Krabi y Pucket en el sur de Tailandia. Desde ambas localidades se tarda en acceder a Yao Noi unos 40 minutos en lancha rápida. La isla tiene una vegetación tropical de aspecto casi de jungla. Los habitantes de la isla son gente pacífica y buenos ciudadanos; por ejemplo, las llaves de los coches se dejan puestas sin peligro de que te lo roben. También es verdad que no hay muchas cosas que hacer con un coche robado en una isla relativamente pequeña. La isla está rodeada de islotes tipo Indochina, altos, escarpados, llenos de vegetación, con esas formas tan características que hemos vistos en películas y en folletos de turismo.
En este entorno ha abierto Six Senses uno de sus último Resorts & Spas, el Six Senses Hideaway Yao Noi. El Resort es magnífico. Esta gente sigue haciendo los hoteles cada vez mejores y eso que el nivel ya es bien alto. La integración de la vegetación en forma de jardín frondoso, y de la arquitectura de las casas de madera de diseño con el entorno esta absolutamente logrado. El sitio es sencillamente bellísimo. Con un estilo muy elegante.
El concepto de Hideaway de Six Senses es el de hotel con menos de 50 villas en donde uno puede “esconderse” en su propia villa y no dejarse ver si uno no quiere. Las villas, incluso las más sencillas, son acogedoras, elegantes, espaciosas e inteligentemente diseñadas. Te invitan a hacerlas tu hogar enseguida. Y a disfrutarlas viviéndolas. El hotel te puede proporcionar todos los servicios que necesitas dentro de la villa si uno no quiere salir de ella. Las zonas comunes, además, son un prodigio de diseño.
Dentro de tu recinto tienes de todo: jardín, piscina privada, zona cubierta cerca de la piscina con unos sofás tipo cama con colores estilo Ibiza en donde uno se puede echar para leer, oír música, etc. En el jardín tienes también tu mesa de madera para comer al aire libre. Dentro de la Villa una zona de trabajo con Internet de alta capacidad, una zona de sofás tipo cama con vistas espectaculares, una cama con mosquitera colgada de unas ramas de árbol muy elegantes, máquina de café, nevera para vinos con una buena selección de los mismos, nevera para refrescos, equipo de música de alta gama, y televisión empotrada en la pared que hace que no sea visible en posición de “dormida”. El 50 por ciento de las pareces son ventanales que dan al mar y a la vegetación. No hay vistas a otras villas.
Contigua a la villa hay otro espacio de dimensiones similares donde están las zonas de servicio: una habitación en forma de vestidor para la ropa, una habitación ducha con su pequeño jardín, una ducha al aire libre protegida de las vistas con material de cañas, una habitación retrete, una zona amplia de lavabos y una maravillosa bañera-jacuzzi con unas vistas al mar y a las islas de enfrente impresionantes. Todo de material natural y local, principalmente madera. No hay nada de plástico ni de aluminio, todo ha de ser hecho por gente local.
Como no podía ser menos he pasado con mi mujer una semana de descanso aquí que la recordaremos durante muchos años. Llevábamos años sin descansar tanto. Se nos ha pasado la semana volando y eso que no hemos hecho nada especial: leer, pasear, hacer excursiones en barco, escribir, charlar, saborear la cocina, rezar, dormir, bañarnos, tomar el sol y disfrutar del spa.
Como es conocido, en la cultura tailandesa se le da mucha importancia a la sonrisa, el servicio, la concordia, la delicadeza y otras virtudes similares. Todo eso era totalmente visible en el trato que nos ha dado el quipo de personas que se le asigna a cada Villa. Al frente de ese equipo hay un Butler (una especie de mayordomo). La nuestra se llamaba Noi y era una tailandesa de 29 años a la que hemos acabado cogiendo mucho aprecio. Ha estado siempre pendiente de nosotros, ha sido muy resolutiva con todo lo que le hemos pedido y nos ha hecho la estancia aun más agradable.
En resumen, si tienes ocasión no dejes de ir a esta joya de hotel. Es una bocanada de buen gusto y de tranquilidad. Todos los datos los tienes en www.sixsenses.com. Una vez en esa página busca Hideaway Ya Noi. ¡Que lo disfrutes!



















